Había
una vez una niña llamada Carolina, era
muy pero que muy feliz. Ayudaba
a todas las personas porque quería que todos estuvieran en paz en la
tierra. Un día se encontró con un niño muy
triste, así que se animó a ayudarlo y le dijo:
-
¿Qué te pasa, estas bien?
Y
el niño con lágrimas en los ojos le contesta:
-
No.
El
niño le dijo que estaba triste porque sus papas le
regañaban muchas veces y no sabia porqué. Carolina quiso ayudar a
ese chico, quería que estuviera contento con su familia.
Por
la tarde fue a la casa de su nuevo amigo para
intentar solucionar el problema. Carolina se dio cuenta que lo
que pasaba es que el niño pensaba que él hacia las cosas bien, pero
realmente no las hacían bien. Carolina empezó a hablar con él y a
decirle lo que debería mejorar.
-
Tienes que ser más simpático con la gente y si haces algún tipo de
broma que no sea de mal gusto. –
Le decía Carolina.
Desde
ese día el niño se dio cuenta de lo que hacía mal y quiso mejorar
como persona, decidió ser mas amable con los demás y ayudarles en
todo lo que pudiera.
FIN
- Moraleja: Tienes
que ser FELIZ en todo momento y no pensar solo en ti sino también en
los demás.
- Valores
del cuento: Felicidad.
Amistad
Cuento
rescatado de Cuento
Infantiles Cortos.
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